Puedo sentir tu tristeza hijo mío,
veo tus lágrimas por tu rostro correr,
escucho tus quemidos y tu llanto
afligido,
como me pides que te vaya a socorrer,
pero tu no te das cuenta hijo mío que
jamás te he abandonado,
siempre a tu lado eh estado,
y en estos momentos te estoy abrazando,
escucha mi voz que te dice,
que jamás te abandonaré
y
con la diestra de mi justicia te
sustentaré,
solo déjame amarte
y
mi luz mostrarte,
para que ya no andes en la oscuridad,
con mi manto te cubriré para que ya no
tengas frío,
en tus pies pondré calzado para que ya
no estés descalzo,
pues a tu vida solo felicidad quiero
traer,
porque te digo déjame amarte
y
tu carga llevar,
todo el peso que sobre tus hombros hay
ligero será desde hoy,
nunca dejaré que te hundas en el barro,
y
tu corazón de felicidad llenaré,
porque para que tu vivieras,
fue que mi sangre en el madero derramé,
llevando tus pecados y los del mundo en
ella morí,
mucho dolor heridas por los latigazos y
los clavos en mis manos y en mis pies sufrí,
pero jamás me escucharon quemir,
todo esto lo hizo por ti,
pero aquí estoy demostrándote mi poder y
mi grandeza,
para
que en mi confíes con toda certeza,
te harás preguntas de cómo vivo si morí,
pero la verdad es que al tercer día resucité
y
a mi reino regresé,
pero en la tierra jamás los dejé solos,
porque les dejé Él Espíritu Santo como consolador,
oh hijo mío esto es parte de mi grandeza
y
lo que te quiero demostrar,
porque yo fui el creador de todo este
universo, y de todo lo que en el existe y habita,
como Padre me presenté, como hijo a la
tierra vine y regresando a mi reino igual me quedé aquí como Él Espíritu Santo,
porque yo soy EL GRAN YO SOY, El Alfa, El Omega, El Principio y El Fin, yo soy
tu Padre y quiero amarte,
porque eres la niña de mis ojos,
eres barro en mis manos y yo soy el
alfarero,
te haré de nuevo y serás una vasija
nueva,
y
como diamante muy valioso te cuidaré,
solo déjame habitar en tu corazón,
limpiar tu vida de todos tus pecados y hacerte feliz,
esto es lo que en ti quiero hacer,
porque eres mi creación más preciada y sufro cuando tu sufres,
mas te consuelo cuando lloras,
solo te digo déjame amarte hijo mío
y
te haré eternamente feliz.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario