Señor grandes son los cambios que en mi has hecho,
te agradezco porque cambiaste mi vida,
me diste una nueva razón para vivir y existir,
mis ojos claros, ya no ven la oscuridad, ahora tu me
haces ver la luz,
ya no soy carbón en la tierra, ahora soy diamante en
tus manos,
esperando a que me talles y me pulas para ser como mis
hermanos,
hazme una vasija nueva,
te quiero adorar,
tú eres el alfarero y yo el barro soy,
y aunque me duela se que podré mejorar,
Señor de este mundo me has sacado
y
en pastos delicados me has colocado,
muchos me han aborrecido por estar contigo,
pero sin importar sus palabras TÚ siempre me has
querido,
gracias mi Dios hoy soy nueva criatura,
TÚ me rehiciste de nuevo,
gracias Señor por la vida que me has dado,
y
en quién hoy me has transformado,
hoy soy más de quién antes fui,
llenaste mi corazón de alegría y cambiaste mi lamento
en gozo, me diste dones espirituales y un camino para seguir, mi alma hoy vive
más que nunca y mi espíritu resplandece.
Hoy soy ejemplo para muchos en este mundo, así como
una vez otro fue ejemplo para mi, de las maravillas que TÚ puedes hacer,
Gracias Señor siempre te daré por esta vida y mucha
cosas por TÚ maravillosa causa haré,
como me libraste de este pozo cenagoso y de las fauces
del dragón,
hoy rindo mi vida a ti para llevar tú palabra y
plenitud a este mundo demostrarles, que así como de un cactus sale una hermosa
flor, TÚ conviertes al pecador en un predicador,
porque sacas su alma de las tinieblas, limpias su
espíritu con TÚ sangre preciosa y redimes su corazón que una vez estuvo
atribulado…
Ah este mundo hablaré pero lo que jamás olvidaré es
que Tú me hiciste una nueva criatura...
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