Voy llevando mi cruz como la llevó Jesús,
sobre mis hombros llevo mi responsabilidad
y como cristiano jamás deberé soltarla por más pesada
que pueda estar,
mis hombros se sienten cansados pero seguiré adelante
porque mi perseverancia es tan grande como mi fe,
seguiré adelante sin desfallecer y clamando como el
pueblo de Israel,
aunque muchos me critiquen y me busquen de humillar
nadie mi corazón podrá callar,
muchos querrán ser un obstáculo para que no llegue,
pero sin importar los latigazos no podrán detenerme,
muchos vienen a mí para ayudarme pero pocos son los
que quedan acompañándome,
largo es el camino a mi destino y poco seguro mi
caminar,
ya que el diablo anda constantemente queriéndome
eliminar,
pero Cristo va conmigo y aunque pase por valles
sombríos Él será mi luz y me guiará,
desde el momento en que partí con su armadura me
revistió,
desde el casco hasta las botas en un guerrero me
convirtió,
ahorita mi armadura se desgasta por tanto que eh
aguantado y mi alma está sedienta por tanto que ha caminado,
ya mi camino se está reduciendo y a mi meta voy
llegando, en ningún momento solté mi cruz por más pesada que fuera,
estoy cerca de su río, el río del Espíritu Santo,
donde sumergiré mi alma y mi corazón que están sedientos,
y mi armadura
repararás para seguir aguantando y venciendo en mis luchas y batallas, esta
cruz ahora en tus manos está,
es toda mi carga que llevé y tú me ayudaste,
ahora
está en tus manos porque para mí siendo pesada para ti es ligera y me preparo
para recibir mi nueva cruz, mi nuevo camino a donde tú me llevarás...