jueves, 16 de octubre de 2014

Llevando la cruz



Voy llevando mi cruz como la llevó Jesús,
sobre mis hombros llevo mi responsabilidad
y como cristiano jamás deberé soltarla por más pesada que pueda estar,
mis hombros se sienten cansados pero seguiré adelante porque mi perseverancia es tan grande como mi fe,
seguiré adelante sin desfallecer y clamando como el pueblo de Israel,
aunque muchos me critiquen y me busquen de humillar nadie mi corazón podrá callar,
muchos querrán ser un obstáculo para que no llegue,
pero sin importar los latigazos no podrán detenerme,
muchos vienen a mí para ayudarme pero pocos son los que quedan acompañándome,
largo es el camino a mi destino y poco seguro mi caminar,
ya que el diablo anda constantemente queriéndome eliminar,
pero Cristo va conmigo y aunque pase por valles sombríos Él será mi luz y me guiará,
desde el momento en que partí con su armadura me revistió,
desde el casco hasta las botas en un guerrero me convirtió,
ahorita mi armadura se desgasta por tanto que eh aguantado y mi alma está sedienta por tanto que ha caminado,
ya mi camino se está reduciendo y a mi meta voy llegando, en ningún momento solté mi cruz por más pesada que fuera,
estoy cerca de su río, el río del Espíritu Santo, donde sumergiré mi alma y mi corazón que están sedientos,
y  mi armadura repararás para seguir aguantando y venciendo en mis luchas y batallas, esta cruz ahora en tus manos está,
es toda mi carga que llevé y tú me ayudaste,
ahora está en tus manos porque para mí siendo pesada para ti es ligera y me preparo para recibir mi nueva cruz, mi nuevo camino a donde tú me llevarás...

Una nueva criatura en Cristo



Señor grandes son los cambios que en mi has hecho,



te agradezco porque cambiaste mi vida,



me diste una nueva razón para vivir y existir,



mis ojos claros, ya no ven la oscuridad, ahora tu me haces ver la luz,



ya no soy carbón en la tierra, ahora soy diamante en tus manos,



esperando a que me talles y me pulas para ser como mis hermanos,



hazme una vasija nueva,



te quiero adorar,



tú eres el alfarero y yo el barro soy,



y aunque me duela se que podré mejorar,



Señor de este mundo me has sacado



y



en pastos delicados me has colocado,



muchos me han aborrecido por estar contigo,



pero sin importar sus palabras TÚ siempre me has querido,



gracias mi Dios hoy soy nueva criatura,



TÚ me rehiciste de nuevo,



gracias Señor por la vida que me has dado,



y



en quién hoy me has transformado,



hoy soy más de quién antes fui,



llenaste mi corazón de alegría y cambiaste mi lamento en gozo, me diste dones espirituales y un camino para seguir, mi alma hoy vive más que nunca y mi espíritu resplandece.



Hoy soy ejemplo para muchos en este mundo, así como una vez otro fue ejemplo para mi, de las maravillas que TÚ puedes hacer,



Gracias Señor siempre te daré por esta vida y mucha cosas por TÚ maravillosa causa haré,



como me libraste de este pozo cenagoso y de las fauces del dragón,



hoy rindo mi vida a ti para llevar tú palabra y plenitud a este mundo demostrarles, que así como de un cactus sale una hermosa flor, TÚ conviertes al pecador en un predicador,



porque sacas su alma de las tinieblas, limpias su espíritu con TÚ sangre preciosa y redimes su corazón que una vez estuvo atribulado…



Ah este mundo hablaré pero lo que jamás olvidaré es que Tú me hiciste una nueva criatura...