su luz desfallece y nace una brillante luna plateada, te
extraño más que el canto de mi madre que me cobijaba de
niño, extraño tu sonrisa y tu mirada, te extraño cómo la flor
del campo que un día se marchitó y sus bellos pétalos el
viento se los llevó, te extraño cómo la lluvia que necesita la
tierra desértica.
Te quiero pero te extraño, porque fuiste más que sólo una
persona para mi, pero ahora ya no estás aquí, porque te
fuiste a vivir con Dios, a descansar
eternamente y vivir para adorarlo, y aunque yo sigo triste,
se que un día nos veremos en el cielo...
A la memoria de Dervin Hernández
Julio...
Con amor, tu sobrino Jesús Moisés.

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